Ante este panorama Suteco amenaza con un paro que demoraría el inicio del ciclo lectivo. “Esto debe pasar por la movilización, por lo masivo, por la toma de las calles”, ya que “el único escenario en el que podemos ganar es tomando las calles, no existe otro y sobre eso tenemos que ser conscientes como obreros de la educación que somos”, sostuvo desde el PC la docente María Molla.
Hace pocos días, el gobernador Juan Pablo Valdés sonreía junto al ministro Diego Santilli al sellar el pacto por el que quedaba comprometido el voto de los senadores que responden a su esquema político, en favor del proyecto de reforma laboral. Pero la adscripción de ese esquema a la Presidencia Milei no es nueva, ya que antes acompañó cada una de las decisiones clave que adoptó La Rosada a partir de diciembre de 2023, entre las que figuran la Ley Bases y el DNU 70/2023 que, entre otras cosas, facilitaron que Javier Milei dejara sin efecto a la Paritaria Nacional Docente y demás herramientas imprescindibles para el funcionamiento del sistema público, universal y gratuito de educación como el Fondo Nacional de Incentivo Docente. A estos ataques contra la educación pública consumados por los mileístas (y los radicales y peronistas con peluca) se suma el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo y el congelamiento de obras escolares: en los últimos veintiséis meses el Estado Nacional no construyó ni una sola escuela.
Así las cosas a nadie puede sorprender que las comunidades educativas estén entre las más afectadas por este tipo de políticas nacionales y, en particular, por la connivencia que con ellas tienen gobernadores como Valdés, a cuya puerta vienen golpeando los docentes agrupados en el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Corrientes (Suteco) para demandar, entre otros puntos, una recomposición salarial que actualice los haberes que están congelados desde octubre pasado. De persistir esta situación, ya anticiparon que el ciclo lectivo no va a comenzar en la fecha estipulada que es el 2 de marzo.
Lxs docentes correntinos exigen que el salario inicial supere de inmediato la línea de pobreza, ya que ahora el básico está en los seiscientos mil pesos, que el aguinaldo represente el cincuenta por ciento del sueldo de bolsillo y que se dejen de abonar los haberes en tres cuotas como hasta ahora. También forma parte de su lista de reivindicaciones el hecho elemental de que se tengan en cuenta la antigüedad y los antecedentes a la hora de los concursos para cargos docentes.
María Molla es docente en la capital provincial. Ella integra las filas del Partido Comunista y del Suteco y en diálogo con Nuestra Propuesta fue clara a la hora recalcar que ante la actual situación resulta preciso avanzar en “un paro y movilización”, ya que “atravesamos un escenario que era previsible y por eso luchamos tanto para intentar que no avance esta derecha fascista, pero lo que se viene es peor y esto lo sabemos los que tenemos la experiencia de haber luchado en 2001”.
Por eso es que insistió en que “no se trata sólo del paro”, sino que la herramienta colectiva “debe pasar por la movilización, por lo masivo, por la toma de las calles” ya que, aseveró la docente comunista, “el único escenario en el que podemos ganar es tomando las calles, no existe otro y sobre eso tenemos que ser conscientes como obreros de la educación que somos”.
En este contexto, refirió que en Corrientes desde hace varios años todos los empleados públicos, incluidos los docentes, “venimos percibiendo una parte del sueldo en negro y el pago en tres cuotas”, algo que más aún cuando se trata de salarios que no permiten llegar a fin de mes, habla del estado de precariedad al que son sometidos los trabajadores que tienen la responsabilidad de hacer funcionar cada instancia del Estado provincial.
“Esto nos empuja al pluriempleo”, lamentó Molla y añadió que “la plata no alcanza y encima el cuarenta por ciento, que es en negro, no aporta a nuestras jubilaciones”. En estos días la situación parece tensarse cada vez más: “la lucha viene desde hace mucho tiempo, sólo que ahora toma mayor peso porque las familias no llegan a fin de mes, no llegan a cubrir la canasta básica, es decir la comida, esto es triste pero cuando te tocan la panza la situación se vuelve extrema como pasa ahora y entonces viene ese momento en el que explota todo”, describió con crudeza.
Sobre el malestar generalizado que vivimos los trabajadores en Argentina, la docente correntina señaló que el mismo se acentúa “en una provincia en donde tenemos un gobierno radical que acompaña la política del gobierno nacional que nos lleva a la clase obrera a la época de la esclavitud, oprimiéndonos y sometiéndonos de diversas maneras”.
Recientemente el gobernador Valdés sostuvo que su provincia no tiene margen para otorgar una recomposición salarial a los trabajadores bajo su jurisdicción, porque la Nación le adeuda alrededor de 250 mil millones de pesos y el déficit de Corrientes es superior a los 160 mil millones. Pese a todo esto no dudó en volver a apoyar al gobierno nacional para que se apruebe la reforma laboral antiobrera. Como hizo hincapié María Molla, “precisamos que se avance de manera urgente con un plan de lucha, porque ya estamos llegando al límite”.
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