Los trabajadores de la educación siguen movilizados en toda la provincia. En la capital marcharon hacia la residencia del gobernador Juan Pablo Valdés y también lo hicieron en las proximidades del acceso al Puente General Belgrano, donde nuevamente hubo represión. Otros sectores se van sumando a la lucha.
Durante el fin de semana se profundizó el conflicto entre el gobierno de Juan Pablo Valdés y los trabajadores de la educación. La crisis había estallado días atrás, luego de que la administración provincial decidiera descontar de los sueldos la jornada de paro realizada en el inicio del ciclo lectivo. En este contexto, se multiplicaron las movilizaciones docentes, a las que se sumaron otros trabajadores estatales. Las protestas se dirigieron hacia la residencia del mandatario provincial y la zona de acceso al Puente General Belgrano, que une las ciudades de Corrientes y Resistencia (Chaco), y fueron reprimidas por personal policial.
Pudieron verse carteles hechos a mano que aludían “al fantasma del 99”, recordando que fue ese mismo lugar el epicentro de las movilizaciones que en 1999 hicieron temblar a los sectores hegemónicos de una provincia que ya por entonces presentaba los peores índices de desigualdad del país. La expresión, que alude a la situación que ya catapultó de su cargo al ministro de Hacienda, Marcelo Rivas Piasentini, excede al propio conflicto salarial docente y expone cuestiones estructurales.
Jeremías Giordano, periodista y titular de La Fede de Corrientes, señaló que el conflicto con la docencia viene desde el año pasado, cuando algunos sectores de autoconvocados y Suteco empezaron a movilizarse para reclamar recomposición salarial. La pérdida de poder adquisitivo es una constante a nivel nacional no solo para el sector docente, sino para todos los estatales. Giordano añadió que esta demanda se inscribe en un reclamo general que se hace en todo el país en defensa del sistema de educación público, universal y gratuito.
El anuncio que hizo el gobierno provincial de recomponer los salarios docentes en un seis por ciento fue considerado insuficiente, pero para el dirigente de la FJC de Corrientes la gota que rebalsó el vaso fue el anuncio de descontar el día de paro, “que fue muy grande para salarios que son de miseria en muchos casos”. El conflicto, con manifestaciones en varias ciudades, corrió como reguero de pólvora “y un dato relevante es que en las últimas manifestaciones se fueron sumando otros estatales como trabajadores de la Salud, padres y madres de los alumnos, pero también policías retirados y sus familiares”.
La gestión que responde al esquema que encabezan los hermanos Juan Pablo y Eduardo Valdés parece enfrentar una crisis cuya resolución está abierta. “Si bien lo de 1999 fue mucho más profundo porque esa vez los trabajadores estatales venían de seis meses sin cobrar, la situación actual continúa escalando y el clima de miseria que hay a nivel nacional hace que las manifestaciones sean cada vez más grandes y los reclamos más profundos”, refirió Giordano.
El titular la FJC local también remarcó que el gobierno provincial se esfuerza en demostrar que es uno de los mejores alumnos de Javier Milei: “El seis por ciento de recomposición que puso Valdés no es casual, sino que se parece mucho al criterio que tiene el gobierno nacional para los estatales de su jurisdicción. Nos preguntamos por qué Valdés rinde pleitesía a Milei si la provincia nada bueno recibe de parte del gobierno nacional”.
Tras denunciar la represión a los trabajadores de la educación del sábado pasado, Jeremías Giordano remarcó que, si bien las protestas comenzaron con los docentes autoconvocados como protagonistas casi exclusivos, “se fueron sumando los sindicatos y se está viendo que se avanza hacia una posibilidad de unidad entre estos sectores”. En Corrientes el conflicto escala y la unidad se va gestando en la lucha
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