Política

Javier Milei, el esclavista

Javier Milei, el esclavista
01 de Abril de 2026

Junto a EE.UU. e Israel el presidente de Argentina votó en contra de que la ONU declare al tráfico de personas sometidas a esclavitud como “el crimen más grave contra la humanidad”. Sobre esto reflexiona el historiador Horacio López en la siguiente columna, que también da cuenta del apoyo que se le brinda desde África a Cuba y su Revolución.

Ghana y la Unión Africana propusieron en marzo de 2026 una histórica resolución a ser aprobada en la Asamblea General de las Naciones Unidas para que se calificara la trata transatlántica de esclavos como el “crimen más grave contra la humanidad”. Si bien la trata de esclavos se prohibió oficialmente hace tiempo en el devenir histórico, la medida busca una justicia reparadora que presuponga disculpas oficiales de los Estados involucrados en el pasado, restitución de bienes culturales, apertura de los archivos nacionales de los países involucrados y, aunque pareciera increíble en pleno siglo XXI, medidas para combatir el racismo estructural persistente.

El comercio de esclavos a través del Océano Atlántico tuvo lugar entre los siglos XVI y XIX. Esos desventurados eran capturados y vendidos en las zonas centrales y occidentales de  África a comerciantes europeos que los transportaban a América para venderlos allí. Alrededor del 36 por ciento de ese comercio, entre 1600 y 1885 fue realizado por el Imperio Británico, otro 30 por ciento lo concentraba el Imperio colonial Francés; el resto lo canalizaban los imperios portugués, neerlandés y la región sur de Estados Unidos. Eran obligados a trabajar en las plantaciones de café, azúcar, tabaco y algodón, en las minas de oro y plata, en los campos de arroz u otras haciendas. El Río de la Plata fue lugar de paso para esos infortunados que eran llevados hasta el Perú.

Como era de prever, la propuesta presentada por Ghana fue aprobada por amplia mayoría: 123 votos a favor, 52 vergonzantes abstenciones (incluidos miembros de la Unión Europea) y los inclasificables votos en contra (no hay adjetivos para definirlos) de EE.UU., Israel y Argentina. Quedó así nuestro país entre los grotescos trogloditas del mundo, los que encima son sólo tres, fácilmente identificables…

Javier Milei no sólo se pasó por alto la tradicional política argentina sobre los derechos humanos, sino que ignoró la resolución que hace 213 años tomara la Asamblea del Año XIII de las Provincias Unidas del Río de la Plata que, en las difíciles condiciones políticas de la época, a apenas tres años de producida la revolución de Mayo, dictara la “libertad de vientres”, medida por la cual se declaraban libres, no esclavos, a los hijos de mujeres esclavas nacidos a partir del 31 de enero de 1813. Se prohibió la introducción de nuevos esclavos del extranjero, declarando libres a quienes pisaran el territorio. La Asamblea también eliminó tributos con los que se explotaba a los indígenas, como la mita y el yanaconazgo, promoviendo un avance significativo hacia la igualdad social. La abolición definitiva se concretó cuarenta años después, con la Constitución de 1853.

Javier Milei, el lacayo

El voto argentino en Naciones Unidas lo hace quedar a Milei como un títere al servicio del imperialismo. El servilismo infame de nuestro Presidente hacia los criminales de guerra Trump y Netanyahu lo llevan a asumir las posturas más inverosímiles, como fue el envío de material bélico, como ser un helicóptero, a Zelenski en Ucrania, o declararse enemigo de Irán, decisiones ambas que nos colocan comprometidos en dos guerras en las que no tenemos nada que ver. Ante la promesa de Donald Trump de invadir Cuba (según él el próximo objetivo después de Irán), Milei ha intensificado sus críticas contra el gobierno cubano, siguiendo las directivas de su patrón norteamericano, calificando a la gloriosa revolución cubana como “una revolución infantil”, deformando adrede lo que fue una gesta heroica de un pueblo que luchó, con Fidel Castro a la cabeza, para sacarse de encima a la sangrienta y entreguista dictadura de Fulgencio Batista. Al gobierno revolucionario que  viene soportando un inhumano bloqueo, que comenzó en 1960 decretado por el presidente de EE.UU. Eisenhower y se fue incrementando hasta nuestros días, Milei lo llama “dictadura responsable de miseria durante casi 70 años”. Oculta que las carencias que él llama “miseria” son producto de ese bloqueo que no deja llegar a la isla ni siquiera los remedios que no tienen. Políticas solidarias cubanas, como la de las brigadas médicas a países hermanos, enfrentan también la agresión de Donald Trump,  que está presionando a los gobiernos de esos países para que las echen. 

Milei llama dictadura a uno de los más democráticos sistemas de elección de sus gobernantes, desde los barrios, de abajo hacia arriba. Allí los gobernantes y más altos funcionarios del Estado viven en idénticas condiciones, y soportando las mismas restricciones económicas que todos los ciudadanos. Cuba es, sin dudas, uno de los países más igualitarios del mundo. Hay que comparar esa realidad con la que nuestros gobernantes viven aquí, enriqueciéndose a manos llenas, cobrando sobornos y coimas, y comprando votos en el Congreso con dólares a cambio de favores.

Para rematarla y demostrar que es el más “trumpista” de todos, Milei vaticinó que habrá “una Cuba libre antes de mediados de 2026”. Lo que él no sabe y su amo tampoco, es como dijo Aleida Guevara: “los gringos podrán entrar a Cuba, pero lo que no podrán es salir”.

Los pueblos de África con Cuba

Comenzamos este artículo con la propuesta que Ghana, país africano y negro, junto con la Unión Africana, plantearan en la Asamblea de Naciones Unidas para declarar a la trata de esclavos como el crimen más grave contra la Humanidad, exigiendo reparaciones por ello. De ese mismo origen continental surgió en la reunión del Foro de la Red de la Izquierda Africana, a mediados de marzo del corriente año, una declaración patrocinada por el Partido Comunista Sudafricano y firmada por decenas de organizaciones africanas, en la que se condena la inclusión de Cuba por parte de Estados Unidos en la lista de estados que patrocinan el terrorismo. 

El documento señala que “el internacionalismo cubano ha dejado una huella histórica imborrable en el continente africano”. Y precisa que “durante la lucha contra el colonialismo y el apartheid, Cuba contribuyó a la lucha por la liberación con su sangre y con la vida de cientos de revolucionarios”. 

Tras lo que continúa señalando que “más allá del campo de batalla, Cuba ha demostrado una solidaridad sin precedentes con África a través de sus brigadas médicas, programas educativos y cooperación técnica”. Por lo que “hoy, en este momento de necesidad para Cuba, nosotros, los pueblos de África, asumimos nuestro histórico deber internacionalista de permanecer firmemente unidos al pueblo de Cuba y a su gobierno contra la beligerancia de Estados Unidos” y entonces “hacemos un llamamiento al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a todos los Estados Miembros para que cumplan con su responsabilidad de preservar la paz y la seguridad internacionales”. Al tiempo que exhortan a la Unión Africana “para que preste apoyo a Cuba, entre otras cosas, a través del comercio, las iniciativas económicas, la ayuda humanitaria y la facilitación de iniciativas bilaterales”.

Asimismo, los firmantes de esta declaración exigen el levantamiento inmediato del bloqueo ilegal contra la Isla y el fin de la injerencia imperialista, la desestabilización y la subversión política.  En su declaración no dejaron de manifestar su compromiso “a fortalecer nuestros lazos con el Partido Comunista de Cuba y su pueblo”. En tal sentido, remarcaron su “apoyo inquebrantable a la República Socialista de Cuba y su derecho inalienable a la independencia, la dignidad nacional y la integridad territorial”. En tanto que frente a los ataques imperialistas, aseguraron que “la lucha continúa y África se mantiene firme en su solidaridad con Cuba”.

Entre los firmantes, además del PC Sudafricano, aparecen Congreso Nacional Africano (ANC),Congreso de los Sindicatos Sudafricanos (COSATU), MPLA, Angola, Frelimo, Mozambique, Partido Comunista de Zimbabue, Partido Comunista del Congo, Partido Comunista Marxista de Kenia, Partido Comunista Sudanés, entre tantos otros partidos y movimientos.

De manera que entre la propuesta elevada por Ghana y la Unión Africana a la ONU, y la declaración firmada en el Foro de la Red de la Izquierda Africana sobre Cuba, se logra unir y validar las reivindicaciones de los “condenados de la Tierra”, al decir de Franz Fanon. Reivindicaciones por las que todos los habitantes de bien de este mundo seguiremos luchando, contra las nuevas formas del colonialismo y las intenciones de conquistas del imperialismo.

2026 | Partido Comunista de la Argentina. Rosario