En esta provincia patagónica, el PC se organiza contra la entrega de nuestro territorio nacional y defiende la soberanía frente al intento de Milei de entregar al capital trasnacional los recursos naturales y económicos del país.
La provincia de Neuquén se ha convertido en uno de los escenarios más dinámicos de la resistencia popular frente al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que impulsa el gobierno de Javier Milei. Bajo el disfraz de una supuesta seguridad jurídica, esta iniciativa constituye un salto cualitativo en la histórica política de subordinación del territorio nacional a los intereses del capital transnacional. La reforma de la Ley de Tierras que propone habilitaría la apropiación irrestricta de tierras por parte de corporaciones y magnates extranjeros, lo que equivale en los hechos a la liquidación de cualquier resguardo soberano sobre los bienes comunes. En una región como la Patagonia, rica en recursos estratégicos y atravesada por conflictos territoriales de larga data, el proyecto adquiere un carácter particularmente regresivo y peligroso.
El pasado sábado 1 de agosto, una importante concentración en la escalinata de la Catedral de la ciudad de Neuquén marcó un punto de inflexión en la construcción de este proceso de lucha. Allí confluyeron sectores religiosos con el acompañamiento del obispado, comunidades mapuches y diversas organizaciones sociales y políticas que expresaron un rechazo firme a la iniciativa oficial. No se trató de un hecho aislado sino del inicio visible de una articulación más amplia que reconoce en esta ley una amenaza directa a los derechos históricos de los pueblos originarios, a la integridad del territorio y a las condiciones materiales de vida de las mayorías populares. La presencia de estos actores revela la profundidad del conflicto en curso y la amplitud del frente social que comienza a gestarse en defensa de la soberanía.
En esa línea de continuidad, las actividades previstas para los próximos días consolidan un plan de lucha en crecimiento. La charla que se realizará hoy en la sede neuquina del Instituto Patria reunirá a especialistas, periodistas y referentes vinculados a la problemática de la tierra, aportando elementos para desentrañar el verdadero alcance del proyecto. La conferencia de prensa del 5 de agosto y la movilización del día 6 hacia el monumento a San Martín, acompañadas de banderazos en barrios y localidades, configuran un dispositivo político y territorial orientado a interpelar a la población y a disputar el sentido común frente a la ofensiva neoliberal. Desde el Partido Comunista de Neuquén se señaló que “la clave está en transformar la preocupación social en organización concreta, en hacer visible que detrás de esta ley no hay modernización alguna sino un intento de convertir a la Argentina en una plataforma de saqueo”.
La dimensión institucional de la disputa no es menor y pone en evidencia las responsabilidades políticas en juego. El pedido de sesión especial impulsado en la Legislatura provincial expresa la necesidad de que los representantes se pronuncien frente a una medida que compromete el futuro del país. Al mismo tiempo, el posicionamiento anticipado de sectores alineados con el oficialismo nacional, como el de la senadora Nadia Márquez, confirma que existe una voluntad explícita de avanzar en la aprobación del proyecto. Frente a ello, la campaña de señalamiento público y exigencia de definiciones se vuelve una herramienta central para desnudar complicidades y presionar sobre los indecisos. Cada voto tendrá consecuencias concretas sobre el destino del territorio.
Lo que está en juego trasciende largamente una discusión jurídica o técnica y remite a la estructura misma de la soberanía nacional y a la capacidad del pueblo argentino para resistir frente a los intentos por hacer de sus recursos un negocio expansivo para el capital transnacional. La posibilidad de que actores privados con poder económico superior al de muchos Estados puedan apropiarse sin límites de tierras estratégicas refuerza sin duda una estructura económica basada en la dependencia nacional y en la atomización interna de regiones y provincias. Neuquén, con su experiencia de organización y lucha, ofrece hoy una referencia concreta de cómo enfrentar esta avanzada. La resistencia en curso demuestra que, frente a un gobierno que pretende profundizar la lógica de la entrega, existen fuerzas sociales dispuestas a defender la tierra, los recursos y la vida misma de quienes habitan el país.
La foto de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en Vaca Muerta, provincia de Neuquén, deja un mensaje inquívoco: el gobierno de Milei está dispuesto a pagar la estafa de la deuda entregando la soberanía sobre nuestros recursos naturales estratégicos. Pero el plan de lucha del pueblo neuquino, al igual que las iniciativas que se vienen desplegando por todo el país, las cuales se concentrarán este jueves en movilizaciones en cada provincia cuando en el Senado se debata este proyecto cipayo, mandan al mismo tiempo una respuesta bien clara: la Patria no se vende, se defiende.
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