El embajador chino, Wang Wei, encabezó este martes un acto en la Ciudad de Buenos Aires en el que la República Popular festejó el setpuagésimo séptimo aniversario de su fundación. La celebración contó con un importante y variado abanico de presencias, entre ellas, la del Partido Comunista, que asistió con una delegación encabezada por su Secretario General, Jorge Kreyness, y por Marcelo Rodríguez, Secretario de Relaciones Internacionales. Wang sostuvo en su discurso que “el estatus de zona de paz de América Latina y el Caribe no debe ser socavado”.
Con una recepción encabezada por el embajador Wang Wei que tuvo lugar en la sede de la Bolsa de Cereales, en Ciudad de Buenos Aires, la República Popular China (RPCh) celebró este martes en nuestro país su 77° aniversario, que se cumplirá el próximo 1 de octubre. Hubo funcionarios de primera línea del gobierno nacional, entre ellos el canciller Pablo Quirno y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Su presencia reafirma que aun este gobierno, pese a las tensiones diplomáticas permanentes con la RPCh a partir de los agravios macartistas de Javier Milei y a las órdenes que le baja la embajada yanqui, no puede darse el lujo de prescindir de telacionarse con el gigante asiático; así como que el swap, renovado por el mileísmo con Beijing, sigue siendo un factor determinante para evitar el descalabro total de la economía argentina.
En la velada, también hubo empresarios de diversos rubros, quienes más allá de su sesgo ideológico tampoco pueden evitar el pragmatismo y la ventaja de comercializar sus productos con el enorme y pujante mercado chino. No faltaron tampoco diplomáticos de distintos países, como Leonardo Baster, responsable de la Embajada Cubana, académicos y, por supuesto, representantes de la comunidad china en nuestro país. Al acto asistió también una delegación del Partido Comunista de la Argentina encabezada por su Secretario General, Jorge Kreyness, y el Secretario de Relaciones Internacionales partidario, Macelo Rodríguez.
Al dirigirse a los presentes, Wang repasó aspectos de la actualidad económica y política de su país y resaltó el papel que el crecimiento chino tiene en América Latina. Hizo alusión también a los acuerdos de aranceles cero alcanzados por la RPCh con otros países, a la importancia de la transición energética, en la que el gobierno de Xi Jinping es vanguardia, y a las iniciativas internacionales impulsadas por Beijing en materia de desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza global, bajo la premisa de un futuro compartido para la humanidad.
El embajador valoró positivamente el papel que tienen las inversiones chinas en áreas como infraestructura e hidroelectricidad en nuestro país, optando diplomáticamente por obviar mencionar las marchas y contramarchas del gobierno de Milei en estos puntos, condicionado al respecto por su alineamiento rastrero a Estados Unidos. Destacó, asimismo, las exportaciones argentinas de cereales hacia China, y los avances en conectividad aérea alcanzados hace pocos meses. Tras pedir que “no se discrimine a las empresas chinas”, defendió que los países de América Latina y el Caribe puedan elegir libremente a los socios externos que consideren más convenientes, sin interferencias.
Por otro lado, Wang resaltó el cumplimiento de su país en el quinceavo plan quinquenal que permitió, entre otras conquistas económicas y sociales, sacar de la situación de pobreza a cientos de millones de chinos, erradicando la pobreza extrema que en el mundo capitalista no para de aumentar como contracara de la brutal concentración de la riqueza.
A la vez, destacó que ese plan, centralizado y supervisado a cada paso por el gobierno y el Partido Comunista de China, potenció un desarrollo tecnológico industrial que le permite a su país transformarse en una potencia mundial.
“De una nación pobre y atrasada, China se ha convertido en la segunda economía más grande del mundo. Este año se conmemora el centésimo quinto aniversario del Partido Comunista de China y comienza el decimoquinto plan quinquenal del país, en cuyo marco China continúa avanzando con firmeza por la senda del desarrollo de alta calidad”, refirió el diplomático y recordó que, al mismo tiempo, la RPCh “continúa siendo un motor del desarrollo global”.
Por otra parte, advirtió que “la situación internacional es excepcionalmente compleja y turbulenta” en un escenario en el que “el hegemonismo, la política de poder y el proteccionismo están en auge, mientras resurgen las guerras arancelarias y comerciales”. No obstante, enfatizó que “la búsqueda de la paz, el desarrollo y la cooperación sigue siendo la corriente principal de nuestra era y el deseo común de la comunidad internacional”. En ese contexto, afirmó que “China, asumiendo su responsabilidad, actúa de manera proactiva para inyectar estabilidad a un mundo incierto y aportar energía positiva a la paz y el desarrollo globales”.
Por eso es que, aseveró, la RPCh “promueve de manera constante la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo, la equidad, la justicia y la cooperación de ganancia compartida”. En ese sentido es que el presidente Xi propuso las llamadas “Iniciativa para el Desarrollo Global”, “Iniciativa para la Seguridad Global”, “Iniciativa para la Civilización Global” y la “Iniciativa para la Gobernanza Global”.
En tanto que hizo hincapié en que China “sostiene que el estatus de zona de paz de América Latina y el Caribe no debe ser socavado, que el camino de desarrollo y fomento de los países latinoamericanos y caribeños no debe ser interrumpido, y que el derecho de estas naciones de elegir en forma autónoma a sus socios de cooperación no debe ser interferido”. En tal dirección, aseguró que China continuará “siendo un promotor y contribuyente a la paz y el desarrollo globales, trabajando con todas las naciones para impulsar la construcción de un mundo mejor, y avanzar juntos hacia una comunidad de futuro compartido de la humanidad”.
Hacia el final de su discurso, ponderó la tradicional adhesión de nuestro país al principio de “una sola China” y recalcó que la RPCh “acompaña el legítimo reclamo de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas”. Luego de recordar que China mantiene su posición como segundo socio comercial, primer destino de las exportaciones agroindustriales e importante fuente de inversiones para la Argentina, concluyó que su país está dispuesto a trabajar junto al nuestro “para profundizar la cooperación bilateral en diversas áreas, guiada por el fomento continuo de la cooperación de la Franja y la Ruta de alta calidad”. Por último, propuso hacer un brindis “por la prosperidad de la República Popular China y por la amistad y la cooperación entre los pueblos de China y Argentina”,
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