Política

Campaña antifascista de cara al ballotage en Brasil

Campaña antifascista de cara al ballotage en Brasil
05 de Oct. de 2026

Desde el búnker de Lula, el dirigente del PCdoB Walter Sorrentino habló anoche con Nuestra Propuesta. Denunció la injerencia del imperialismo yanqui en la campaña electoral y refirmó que, pese a la derrota en la primera vuelta, la moral sigue alta. A la vez, señaló que la estrategia hacia el 25 de octubre debe pasar por “enfrentar abiertamente al fascismo” y agregó que en eso “los comunistas tenemos mucha experiencia y nunca bajaremos la cabeza”.

Luego de que con la carga confirmada de los Estados del Nordeste del país se descontara en varios puntos la diferencia parcial a favor de Flávio Bolsonaro que había sido publicada más temprano y se conociera prácticamente el total de los sufragios emitidos en la jornada de ayer, Luiz Inácio Lula da Silva salió al escenario de la sede del Comando Electoral, en San Pablo, a dar su discurso. “Soy bueno en el mata-mata”, sostuvo con la templanza y el optimismo que lo caracterizan poco después de que quedara firme el resultado de la primera vuelta electoral. Con el 47,05 por ciento de los votos el candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, se impuso ayer sobre Lula, que obtuvo el 45,14, conforme a los datos definitivos suministrados por el Tribunal Superior Electoral. 

En sólo tres semanas, el domingo 25 de octubre, el pueblo brasileño definirá en el ballotage quién será su presidente durante los próximos cuatro años en una disputa que, por todo lo que significa el gigante sudamericano en términos internacionales y ante el avance de la ultraderecha en la región bajo las órdenes de Washington, mantiene en vilo al continente y a buena parte del mundo. 

El actual mandatario reconoció que en la coalición que respalda su candidatura a la reelección, que entre otras fuerzas integra el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), se esperaba que la votación de la primera vuelta terminara favoreciéndolo. Aunque, reflexionó, “el resultado suele ser inesperado” y por eso “nunca se consigue todo lo que se busca en una elección”. En tanto que definió que la cita del domingo 25 “va a ser una prueba de fuego”. Por tal razón fue bien claro al hacer hincapié en que a partir de este momento “comienza otra campaña” y que “la verdadera foto de Brasil se verá en el ballotage”. Tras agradecer a los millones de brasileros que fueron a votar, Lula anticipó que los bolsonaristas se preparen “porque los vamos a derrotar”.

A la contienda de ayer se llegó con la intromisión directa de Donald Trump en la campaña bajo la excusa del combate al narcotráfico, con el bloqueo de las cuentas de Lula en Instagram y Facebook por parte de Meta en los días previos y con denuncias de corrupción en un típico armado de fake news y lawfare que quisieron salpicar la imagen de Lula pero terminaron involucrando a Bolsonaro Junior en el marco de la estafa del Banco Master ( Ver https://www.nuestrapropuesta.org.ar/secciones/internacional/otra-vez-el-lawfare.html y https://www.nuestrapropuesta.org.ar/secciones/internacional/brasil-vota-el-domingo.html). La gestión del tercer gobierno de Lula muestra indicadores socio-económicos que, en comparación al gobierno de su antecesor, Jair Bolsonaro, favorecían desde la estadística pura y dura la candidatura del histórico líder del PT por varios puntos. Sin embargo, más allá de lo avanzando en estos años, sigue habiendo un conjunto de demandas sociales aún pendientes de resolución. 

Ayer se registró un ausentismo del 21 por ciento en las urnas, un indicador apenas superior al registrado en la primera vuelta de 2022. Mientras que el voto en blanco y el voto nulo sumaron el 4 por ciento. Seguramente hacia todos estos votantes indiferentes apunte con centralidad la campaña del PT para la segunda vuelta, habida cuenta de que la mayoría de los otros candidatos presidenciales (y sus votantes) que se presentaron ayer están más emparentados con lo que, cuestiones de forma al margen, expresan las políticas de Bolsonaro.

Además del primer turno de los comicios presidenciales, ayer tuvieron lugar las parlamentarias nacionales y elecciones estaduales. El bolsonarismo avanzó en ambas cámaras y se consolidó como la mayor bancada. Por su parte, el PT ganó un par de escaños más en Diputados y se mantuvo con la misma representación en el Senado. A su vez, el llamado “Centrao” confirma con la configuración del parlamento para el 2027 su papel de árbitro de la política brasileña. 

El avance de la ultraderecha también se manifestó en las elecciones regionales a gobernador. Sobre un total de 27 gobernaciones, 10 quedaron en manos de Bolsonaro y sus aliados y 5 fueron para el PT y otros partidos de su coalición. En otros siete Estados también habrá segunda vuelta para dirimir gobernador y al menos en relación a esta primera vuelta de las presidenciales, cuatro gobernadores electos se mostraron neutrales. 

Lula Da Silva se dirigió anoche a los presentes en el bunker acompañado por su vicepresidente, Geraldo Alckmin, además de otros dirigentes del Partido de los Trabajadores y de la coalición que encabeza. Entre ellos estaba el integrante del Comité Ejecutivo Nacional del PCdoB y titular de la Fundación Maurício Grabois, Walter Sorrentino, quien desde ahí tuvo la gentileza de dialogar con Nuestra Propuesta, minutos antes de que el presidente y candidato a la reelección diera su discurso. 

-¿Sorprende el resultado de la primera vuelta?

En parte sí, porque las dos últimas semanas pudimos hacer una campaña muy ofensiva, y por eso esperábamos que el empate técnico de la primera vuelta fuera en nuestro favor. Pero como vemos, finalmente, la diferencia fue de aproximadamente dos puntos porcentuales a favor del candidato neofascista.
Entonces ahora tenemos por delante una dura batalla. Son tres semanas más de combate.

-Un escenario complicado si se tiene en cuenta que por fuera de la polarización dada en esta elección, aparece un bloque de fuerzas con agendas que son de derecha...

En este turno hubo pocas fuerzas intermedias, ya que casi todas se han desinflado y quedamos los dos polos distanciándonos de ellas. Por eso ahora lo que hay es una campaña de enfrentamiento directo, algo a lo que nosotros estamos acostumbrados, al enfrentamiento directo con los fascistas. Y Flávio Bolsonaro es un fascista en el peor de los sentidos. Es una persona sin calificación, sin pasado y sin presente, por lo que representa un peligro muy grande, no sólo para nosotros en Brasil sino también para toda América Latina.

-Flávio es un fascista que también está apadrinado por el imperialismo ¿Cuánto pesó en el resultado de la primera vuelta la intervención directa de EE.UU.?

Mucho. Fue muy grande por pensamientos, palabras y obras. Pero lo más fuerte fue para la recta final, tal como ha sucedido también en Colombia que ha sido un precedente de este tipo de fenómenos. Y durante los últimos días, de manera silenciosa ha habido una inclinación del electorado silente (el que no se suele manifestar en las encuestas), una inclinación conservadora, hacia la derecha.
Esto se puso en práctica, sobre todo, por los medios evangélicos y por las redes sociales, porque todo el aparato norteamericano, fundamentalmente el del Departamento de Estado de Estados Unidos, ha actuado abiertamente en contra de nosotros.

Durante los dos días previos a la elección, las embajadas y los consulados norteamericanos y australianos en Brasil fueron cerrados, supuestamente porque había una amenaza contra ellos. Todo eso va creando un clima que actúa por debajo de la sociedad.
Todo esto es muy patente, es algo que Donald Trump nunca ocultó, que siempre lo demostró y esto es un fenómeno que está pasando en todo occidente. Pasa también en Europa y no solamente en América Latina.
Durante los últimos tiempos, tanto las redes como las iglesias evangélicas han cumplido un papel muy importante, activo y silencioso a la hora de inclinar la balanza hacia el lado de la derecha.

-¿A qué segmentos de la sociedad puede interpelar la campaña de Lula de cara a la segunda vuelta?

Eso es algo que está en debate. Desde el punto de vista del Partido Comunista do Brasil tenemos en claro que debemos ser ofensivos: hay que ir al enfrentamiento y desnudar la verdadera imagen de Flávio Bolsonaro, mostrando quién es en realidad. Por eso es que hay que atacarlo frontalmente, por todo lo que representa.
Por eso es que estamos convencidos de que debemos dar un paso adelante, porque hasta ahora hicimos una campaña en la que le dijimos al pueblo que durante los últimos cuatro años el gobierno del Presidente Lula ha hecho muchas cosas buenas y que Brasil está listo para ir por más. Pero también reconocemos que hay un cierto malestar social difuso y por eso no alcanza sólo con buenas políticas públicas tradicionales. 
Por eso precisamos avanzar hacia una politización más importante de la sociedad, en una situación en la que podamos mostrar por qué la situación actual es la que es.
Entonces debemos decir claramente que muchos de los motivos de insatisfacción del pueblo brasilero, tienen que ver con los obstáculos que dejó el gobierno de Jair Bolsonaro, lo que dificultó mucho que el gobierno de Lula, además de ir reconstruyendo todo lo que destruyó Bolsonaro, pudiera hacer más. Y para eso durante los veinte días que tenemos por delante, debemos politizar más la campaña.

-Ante este panorama ¿Cómo está la militancia del PCdoB?

El resultado de esta primera vuelta fue un tanto inesperado, pero los comunistas tenemos mucha experiencia en esto y nunca bajaremos la cabeza frente a los fascistas: los enfrentaremos abiertamente. Para eso resulta necesaria una nueva orientación estratégica para la campaña de cara a los próximos días. Y de esto hablaremos con el propio Presidente Lula.

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