Internacional

Una cuestión de dignidad

Una cuestión de dignidad
08 de Oct. de 2026

Nicaragua decidió apartarse del Parlamento Centroamericano. “No ha cumplido con los objetivos y funciones para los que fue creado”, sostuvo la copresidenta nicaragüense, Rosario Murillo, a la hora de explicar el motivo de tal decisión.

“Esta decisión no nace del aislamiento, nace de la dignidad”, recalcó el diputado Wilfredo Navarro al exponer los argumentos por los que la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó por unanimidad y con trámite de urgencia el Decreto Presidencial por el cual la nación sandinista denunció “con efecto inmediato” el Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y renunció a formar parte de ese cuerpo, en el que participaba desde 1987.

Nicaragua justificó su separación del Parlacen por considerar que el organismo regional “no ha cumplido con los objetivos y funciones para los que fue creado”, según explicó Rosario Murillo. “Nos quedamos viendo, como dicen las adivinanzas infantiles, que cartas van, cartas vienen, pasan por el mar y no se detienen”, sostuvo la copresidenta nicaragüense y subrayó que “desafortunadamente, esas cartas que van y vienen no representan lo que todos necesitamos y queremos: acuerdos para mejorar la vida de nuestros pueblos, de nuestras familias en cada lugar de nuestros países”.

Asimismo, la mandataria sandinista hizo hincapié en que Nicaragua va a continuar avanzando en sus relaciones con los pueblos y los Estados de Centroamérica, trabajando “para construir mecanismos que respondan a las necesidades de las familias y favorezcan un futuro regional más armonioso”.

En ese mismo sentido se pronunció el bloque nicaragüense del Parlacen, que por medio de un comunicado puntualizó que quienes hasta hoy lo integraban continuarán “actuando con responsabilidad, disciplina y unidad, defendiendo siempre la soberanía, autodeterminación y los intereses del pueblo nicaragüense”.

Por su parte, desde la Asamblea Nacional la diputada Auxiliadora Martínez remarcó que la decisión constituye un acto de soberanía y dignidad. “Hay momentos en la historia de una nación en que las decisiones más importantes deben asumirse con serenidad, firmeza y sentido de responsabilidad”, resaltó la legisladora antes de agregar que “la integración entre nuestros pueblos adquiere su verdadero significado cuando se construye sobre el respeto, el diálogo y el reconocimiento pleno de la soberanía de cada Estado”. En tanto que aclaró que “cuando esos principios dejan de encontrar correspondencia en un organismo, retirarse de él no significa renunciar a la integración, sino ejercer legítimamente la soberanía nacional”.

Al respecto, destacó que “retirarnos del Parlacen no significa retirarnos de Centroamérica”, ya que “seguimos creyendo en la hermandad histórica de nuestros pueblos y en una Centroamérica capaz de construir su futuro entre iguales, sin tutelajes, sin condicionamientos y sin poderes extranjeros pretendiendo decidir quién merece reconocimiento, quién puede gobernar o qué camino debe seguir cada nación”. Sin dudarlo, la diputada acentuó que esta decisión “no nace del aislamiento, nace de la dignidad” y advirtió que Nicaragua va a seguir “dialogando, cooperando, construyendo relaciones de amistad con los pueblos y gobiernos del mundo, ejerciendo plenamente los derechos que nuestra Constitución Política consagra y que nuestra historia nos ha enseñado a defender”.

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