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Huelga general en España

Huelga general en España
12 de Oct. de 2026

En medio de marchas masivas por la crisis habitacional en todo el país y del adelantamiento de las elecciones ante la acción de la derecha en el parlamento para obturar respuestas a este drama, diferentes colectivos sindicales, sociales, estudiantiles y políticos convocan a una huelga general para el 11 de noviembre. El PCE afirmó que se trata de una “una movilización a la ofensiva y con una clara perspectiva de clase en defensa de la vivienda, los salarios y los servicios públicos”. En este marco, crecieron un cinco mil por ciento las búsquedas en Google España del Manifiesto Comunista.

Junto a otros sectores sindicales, sociales, estudiantiles y políticos, el Partido Comunista de España (PCE) convocó a la “huelga general masiva” que se viene construyendo para el 11 de noviembre “en defensa de la vivienda, los salarios y los servicios públicos”. Una medida de fuerza de este tipo no tiene lugar en desde hace catorce años en este país europeo y sus organizadores esperan que sea una expresión de un impacto “sin precedente en la historia española”.

Se va a tratar de una jornada convocada por el derecho al acceso a la vivienda y por “salarios dignos que garanticen unas condiciones dignas de vida para la clase trabajadora”, algo que el PCE describió como “una movilización a la ofensiva y con una clara perspectiva de clase” para lo cual convoca bajo la premisa “¡Viva la lucha de la clase obrera!” En este contexto, el Partido Comunista señaló que el encarecimiento del acceso a la vivienda constituye “la principal causa de la degradación de las condiciones de vida de la clase trabajadora”.

Cabe tener presente que hace una semana el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el adelantamiento de las elecciones que estaban previstas para mayo de 2027 y que ahora van a celebrarse el 29 de noviembre. La medida fue decidida después de que los bloques parlamentarios del independentismo catalán de Junts, el Partido Popular y Vox bloquearan los Decretos Maricarmen, con los cuales el Gobierno intentó avanzar con la implementación de medidas tendientes a garantizar el derecho a la vivienda, limitar la especulación en el mercado inmobiliario y aprobar una moratoria que evite los desalojos.

Esto sucedió después de que María del Carmen Abascal fuera desalojada a fines de septiembre del departamento de Madrid que alquilaba desde hacía más de siete décadas. Tenía 87 años y murió el miércoles pasado en un hospital. Su imagen resistiendo a los desahucios (como les llaman a los desalojos en España), estando aun en silla de ruedas, se convirtió en bandera de lucha. 

El caso de Maricarmen fue el detonante de una situación que venía de arrastre y, a partir de ese momento, se multiplicaron por decenas de ciudades en toda España movilizaciones convocadas por el Movimiento por el Derecho a la Vivienda, en las que cientos de miles de personas se pronuncian contra los desalojos, el elevado precio de los alquileres y la especulación inmobiliaria. 

También, disparado por esta situación, ocurrió un fenómeno político que no puede soslayarse: las búsquedas del Manifiesto Comunista en Google España crecieron más de un 5.000 por ciento entre fines de septiembre y principios de octubre. A su vez, la derecha española, que frenó de manera sistemática las iniciativas tendientes a responder a la demanda popular por una Vivienda Digna, contribuyó a que se acrecentara masivamente el interés por la obra de Karl Marx y Friedrich Engels queriendo instalar en el debate en torno a esta problemática que lo que se estaba poniendo en juego era una sociedad regida por “el comunismo o la libertad”.

Por su parte, el PCE se pronunció atribuyendo la crisis habitacional a “la voraz lógica capitalista, las políticas neoliberales y privatizadoras y la especulación inmobiliaria protagonizada por el capital financiero”, al tiempo que denunció que esta dinámica “ha alcanzado también al parque público de vivienda, hasta reducirlo a su mínima expresión”. Todo esto sucede, denunció, “mientras el coste de la vivienda está hundiendo de forma dramática la economía de las familias trabajadoras”.

Asimismo, hizo hincapié en que “la oligarquía y sus representantes más genuinos, la derecha y la ultraderecha del Partido Popular, VOX y Junts son los principales responsables de la criminal escalada especulativa, por su permanente bloqueo parlamentario contra las leyes y decretos que velaban para que las familias vulnerables pudieran defenderse ante los desahucios”. En este sentido, responsabilizó a los gobiernos que esas fuerzas ejercen en comunidades autónomas por no aplicar la limitación de los precios del alquiler.

Frente a este panorama, el PCE instó a que de cara al 11 de noviembre se construya una agenda atravesada por la movilización, para lo que resulta preciso avanzar en “la máxima unidad y coordinación en los centros de trabajo y estudio, barrios y pueblos”. Además, recalcó que la militancia comunista impulsará ese proceso junto al Sindicato de Inquilinas, el sindicalismo de clase y el conjunto de movimientos sociales para situar “los problemas y reivindicaciones de la clase trabajadora en el centro del debate político”.

En tal dirección, el Partido Comunista de España vinculó la movilización de cara a la huelga general del 11 de noviembre con “la batalla institucional y electoral” ya que, puntualizó, “la lucha de clases no sólo se da en la calle, sino también se da en las instituciones”. Por lo que alertó del riesgo de que se deje abierta la puerta para que el 29 de ese mismo mes “la ultraderecha se haga con el Gobierno, lo que representaría una involución de los derechos sociales y laborales”.

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