La maestra rural correntina está desaparecida desde el 7 de octubre. “Los medios nacionales se conmovieron por la desaparición de Lohan, pero para nosotros en Corrientes es algo común que la gente desaparezca”, advierte la Secretaria de Acción Social de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica, Estela Jury.
Hace doce días que no se sabe nada sobre Nancy Godoy, docente de 52 años que se desempeña en la escuela Rural 626 ubicada en el Paraje El Malezal, distante a más de ochenta kilómetros de la ciudad correntina de Esquina. El último contacto que hasta ahora tuvo Nancy fue por medio de un WathsApp que le envió a uno de sus hijos el 7 de octubre a las 20,34 y, poco después, ya no respondió los mensajes que se le enviaron. Una semana más un peón rural se acercó hasta la escuela donde encontró las luces prendidas. Todo estaba en orden, pero sin señales de la maestra.
En este punto cabe aclarar que la 626 es una escuela multigrado, lo que quiere decir que en una sola aula la docente dicta clases para alumnos de varios cursos y que, por la lejanía que tiene con las zonas pobladas, Nancy pasa varias jornadas en la escuela, donde dormía en un colchón que colocaba encima de los pupitres. Por eso es que durante los días que sucedieron al contacto por WathsApp, no sorprendió la ausencia de comunicación. Más aún en un contexto en el que a raíz del fenómeno de El Niño, se vienen registrando lluvias muy intensas que provocaron inundaciones en un área en la que también suele haber problemas con la señal móvil.
Por todo ello es que sus familiares creyeron que Nancy Godoy podía haber quedado aislada, a la espera de que mejoren las condiciones para regresar. Pero cuando luego de una semana sin contacto con ella se corroboró que no estaba en la escuela, uno de sus hijos hizo la denuncia por desaparición. Esa misma noche, junto a personal policial, familiares de Nancy llegaron hasta la 626 y no encontraron signos de violencia ni indicios que permitan establecer qué pasó con ella.
Un dato relevante es el que señala que para llegar desde Esquina, que es donde reside Nancy, hasta el casco de la estancia que es el lugar habitado más cercano a la escuela, se debe recorrer un trayecto que en vehículo lleva no menos de una hora y media. Una vez ahí, la maestra hace otro tramo de una hora y media pero esta vez montada a caballo. Pasados los días de clase vuelven a buscarla a caballo para llevarla de regreso al casco de la estancia desde donde regresa finalmente a su casa. Todo este periplo habitual en su rutina brinda un fuerte indicio de que difícilmente Nancy haya decidido partir sola, por lo cual una de las principales hipótesis en la que coinciden la pesquisa y los familiares es que haya salido del establecimiento engañada.
“Ella tiene alrededor de ochenta kilómetros hasta llegar a la estancia y, desde ahí, unos 3,5 más a caballo por medio de una zona inhóspita, un lugar de difícil acceso y cuando llegaban a la escuela la dejaban y su acompañante se volvía con el caballo”, puntualizó Estela Jury, Secretaria de Acción Social de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica y militante del Partido Comunista de Corrientes. Ayer domingo Jury estuvo presente en Esquina, donde miembros de la comunidad educativa, principalmente docentes rurales, junto a familiares de Nancy se manifestaron para exigir su aparición.
“Es una zona solitaria, sin casas cercanas, donde no hay seguridad ni agua potable” señaló y recalcó que lo más grave desde el punto de vista del sistema educativo es que, oportunamente, Nancy informó a su supervisora sobre el estado calamitoso en el que estaba el edificio escolar cuando se hizo cargo a principios de agosto. “Al abrir la puerta encontró que estaba lleno de mugre, de bichos, ratas y murciélagos, algo que filmó para que quedara constancia”, recordó la dirigente sindical y militante comunista. A lo cual añadió que Nancy informó esto a sus superiores, pero sin encontrar respuesta favorable. Pese a ello, continuó con el compromiso y el esfuerzo necesarios, aunque estar al frente de esta escuela rural implicara estar alejada de los suyos y la posibilidad de retrasarla en la cursada del último año de la especialización como maestra especial.
“La desaparición de Nancy va asociada al desamparo con el que desempeña su trabajo, algo sobre lo que dio cuenta a las autoridades educativas que nada hicieron al respecto”, remarcó Jury. “La hipótesis es que se la llevaron engañada, ya que el lugar estaba en orden y sin sus cosas. Ella se retiró y cerró la escuela, pero sería extraño que lo hubiera hecho sola porque para llegar hasta el lugar debía trasladarse a caballo”, señaló la Secretaria de Acción Social de la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica de Corrientes.
“Al gobierno no le importa nada”
Queda claro que lo importante y urgente es que Nancy Godoy aparezca cuanto antes, sana y salva. Pero su caso también permite volver a poner en la superficie algunas cosas que en Corrientes andan muy mal. “Lamentablemente este caso lo que hace es exteriorizar una realidad que viven muchos docentes en la provincia: no es una novedad o un caso aislado”, señaló Estela Jury antes de agregar que “en realidad es una cantidad enorme la de docentes que trabajan en las peores condiciones y por un sueldo mísero, porque necesitan alimentar a sus familias y por eso aceptan trabajar en esas condiciones”.
La desaparición de Nancy exhibe con crueldad que “tenemos un gobierno provincial al que nada de esto le importa y hacen oídos sordos a las denuncias que presentamos: nada puede justificar que no se le dé la más mínima seguridad al trabajador, porque todos los establecimientos educativos tienen grandes inconvenientes y más todavía si son rurales en una zona tan inhóspita, como es en este caso”, afirmó la dirigente sindical y no tuvo dudas en caracterizar que “eso es la impunidad”.
La desaparición de Nancy Godoy enciende luces de alarma y más aún porque sucede en Corrientes, donde el niño Loan Danilo Peña se encuentra desaparecido desde el 13 de junio de 2024. “Los medios nacionales se conmovieron por la desaparición de Lohan, pero para nosotros en Corrientes es algo común que la gente desaparezca”, advirtió con sincera crudeza Estela Jury, sin dejar de apuntar que “también es común que los maestros deban trabajar en esas condiciones”.
En este contexto, manifestó que “lo grave es que la gente tenga naturalizado todo esto, que se acostumbren a que la gente desaparezca, a que los docentes trabajen en esas condiciones y que además cuando se da un caso como el de Nancy, la mayoría de la gente prefiere no hablar porque tienen miedo a represalias: Corrientes es una provincia donde han logrado que se tenga miedo a hablar, a quejarse y a protestar...la gente parece estar domesticada”.
Este panorama, opinó la docente y militante del PC correntino, sirve de caldo de cultivo para que crezca la impunidad cuando lo que debería ir en aumento es “la protesta en comunidad, ya que nunca es uno solo el afectado, siempre es toda la sociedad”. En tal sentido, insistió con que si no hay una fuerte reacción popular “la impunidad sigue creciendo día a día y a partir de ahí se generan cosas que sólo pueden verse en esta provincia”.
Para ejemplificar esta afirmación, recordó el caso de la denuncia por abuso sexual que pesa sobre el ex intendente de Ituzaingó, Manuel Valdés, padre del ex gobernador Gustavo y de su sucesor Juan Pablo, actual mandatario de la provincia, “que salió a la luz pública durante la época en que el Caso Lohan tenía la atención de los medios nacionales”. Pero que ahora ya desapareció de la mirada pública, “pasó al olvido como está pasando Lohan, lo que hace pensar que esta es tierra de nadie, tierra de impunidad donde la Justicia no existe”, lamentó Estela Jury. Aunque lejos de resignarse, llamó a seguir movilizándose y a exigir la aparición con vida de Nancy Godoy.
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