Trabajadores de más de treinta hospitales de la provincia de Buenos Aires protagonizarán mañana jueves una jornada de lucha con movilización al Ministerio de Salud en La Plata. Le reclaman al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, salarios dignos, el pase a planta permanente de miles de becarios y mayor presupuesto para el sistema sanitario.
Este jueves 22 de octubre, trabajadores y trabajadoras de la salud de distintos hospitales de la provincia de Buenos Aires se movilizarán al Ministerio de Salud bonaerense, en La Plata, para exigir aumentos salariales, estabilidad laboral y mayor presupuesto para los establecimientos públicos. La jornada, que tendrá como punto de concentración la Plaza Malvinas a partir de las diez de la mañana, será el resultado de un proceso de coordinación interhospitalaria que reúne a personal de planta permanente, becarios, residentes, juntas internas y agrupaciones sindicales combativas. La convocatoria expresa el creciente malestar de los trabajadores frente al deterioro de sus ingresos, la persistencia de distintas modalidades de contratación precaria y la falta de respuestas a demandas que se acumulan desde hace años.
La crisis que atraviesa la salud pública en la Provincia de Buenos Aires escala a un nuevo nivel de tensión. Lejos de tratarse de un conflicto aislado, la protesta de este jueves pone de relieve una situación que atraviesa a buena parte de los establecimientos públicos bonaerenses, cuyos trabajadores reclaman que la defensa de la salud pública tenga su correlato en condiciones salariales y laborales dignas.
Uno de los aspectos más graves de esta situación es el que afecta a los miles de becarios que desempeñan tareas indispensables para el funcionamiento cotidiano de los hospitales. Bajo el régimen establecido por el Decreto 5725/89, trabajadores que cumplen jornadas y responsabilidades equivalentes a las del personal de planta permanente carecen de estabilidad laboral, aportes previsionales, reconocimiento de antigüedad y aguinaldo. Según han denunciado los trabajadores en lucha del Hospital de Quilmes, que están entre los principales impulsores de esta iniciativa, se trata de un fraude laboral que en numerosos casos se prolonga durante más de cinco años, mientras los afectados perciben remuneraciones considerablemente inferiores a las de sus compañeros de planta. A esta situación se agregan las vacantes que no se cubren, las renuncias provocadas por los bajos salarios y las denuncias de despidos arbitrarios, en un sistema sanitario que debe responder a una demanda asistencial creciente.
“El eje central de la movilización del 22 es el reclamo por el pase a planta permanente de los becarios”, explicó Ariel Aloi, trabajador de la salud en el Hospital de Quilmes y militante del Partido Comunista de Lanús. Y precisó que “estamos hablando de entre 7.000 y 9.000 trabajadores en toda la provincia que perciben salarios de alrededor de 700.000 pesos, sin aguinaldo ni aportes jubilatorios”. El contraste entre esos ingresos y el costo de vida permite dimensionar la profundidad del deterioro salarial. De acuerdo con la estimación difundida por ATE-INDEC, una familia necesitaba en septiembre más de 2.558.000 pesos mensuales para cubrir sus consumos mínimos, una cifra que también se encuentra muy por encima de los haberes que perciben numerosos trabajadores de planta permanente. En estas condiciones, sostener el funcionamiento de los hospitales supone para buena parte de sus trabajadores hacerlo a costa de sus propias condiciones materiales de existencia.
Aloi destacó que la organización de la jornada permitió superar las divisiones entre distintos sectores del personal sanitario, mediante una articulación que incluye tanto a trabajadores comprendidos en la Ley 10.430, entre ellos enfermería, limpieza, cuidadores hospitalarios, mantenimiento y maestranza, como a profesionales alcanzados por la Ley 10.471. “Desde el Partido Comunista de Lanús fuimos uno de los principales impulsores de la jornada de lucha del 22 de octubre, que incluirá una movilización al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires”, sostuvo. Y agregó que “a partir de la articulación con numerosos sectores de la provincia, logramos construir una jornada unificada de lucha, que también contará con la participación de los residentes, quienes realizarán un paro los días 21 y 22 de octubre”.
La incorporación de la Comisión Provincial de Residentes, que resolvió en asamblea sumarse a la convocatoria mediante un paro provincial, constituye uno de los avances más significativos de este proceso de organización. Los residentes vienen protagonizando sus propias medidas de fuerza en reclamo de mejoras salariales y continuidad laboral, pero la coordinación alcanzada permitió reunir esas demandas con las de los becarios y el resto del personal sanitario. “Se está conformando una amplia coordinación provincial en la que participan más de 30 hospitales, juntas internas, seccionales de ATE Sur, como las de Lomas de Zamora y Presidente Perón, sectores de Quilmes, organizaciones de CICOP y comisiones de becarios”, precisó Aloi. Para el dirigente comunista, esta articulación “excede ampliamente el conflicto de los residentes y reúne a numerosos sectores de trabajadores de la salud, incluidas agrupaciones y seccionales opositoras a las actuales conducciones sindicales”.
En efecto, la movilización del jueves contará con la participación de los becarios y becarias autoconvocados, Becarios en Lucha, la Comisión Provincial de Residentes, ATE Gran Buenos Aires Sur, la Lista de la Unidad del Hospital de Quilmes, las seccionales de CICOP de los hospitales de Quilmes y Esteves, los cuerpos de delegados de ATE del Hospital Gandulfo y de la Región Sanitaria VI, entre otras organizaciones. Esta convergencia constituye uno de los aspectos políticamente más significativos de la jornada, en tanto expresa una voluntad de organización desde las bases que busca superar la fragmentación de los trabajadores y construir un programa común de reivindicaciones desde la confluencia popular y la independencia de clase.
Los reclamos que llevarán los trabajadores al Ministerio de Salud apuntan directamente a las condiciones que sostienen la precarización laboral. Entre las principales exigencias se encuentran el pase inmediato a planta permanente de todos los becarios, la derogación del Decreto 5725/89, un aumento salarial de emergencia que eleve los ingresos al valor de la canasta de consumos mínimos calculada por ATE INDEC y una ampliación presupuestaria que permita cubrir las vacantes e incorporar el personal necesario. También reclaman el cese de la persecución, el clientelismo y la violencia laboral denunciados en distintas direcciones hospitalarias. Se trata de reivindicaciones que comprometen directamente al gobierno provincial y que, más allá de las restricciones presupuestarias derivadas del ajuste nacional, exigen respuestas concretas de la administración de Kicillof y su Ministro de Salud, Nicolás Kreplak.
La jornada de mañana pondrá así de manifiesto que la defensa de la salud pública no puede disociarse de las condiciones en que trabajan quienes la sostienen diariamente. El proceso de coordinación que se viene desarrollando en los hospitales bonaerenses constituye también una oportunidad para fortalecer la organización gremial, la solidaridad de clase y una perspectiva de sindicalismo de liberación.
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